Héroes de fuego
Belén V. Conquero
Madrid- 16:40 horas del sábado. –«Javier, siento molestarte un sábado por la tarde, supongo que no estarás trabajando».
–«No te preocupes, estoy operativo. Acaban de pedirnos ayuda para un incendio en Ávila». A primera hora de la tarde de ayer la Unidad Militar de Emergencias (UME) se incorporó a las labores de extinción del incendio declarado en las cercanías de la localidad abulense de Los Loros. En menos de dos horas, parte del batallón número 5 de León llegaba a la zona con un coche de transmisiones, dos vehículos ligeros, tres autobombas, una nodriza, un camión y 28 efectivos. Cerca del 90 % de sus intervenciones están relacionadas con el fuego.
El trágico incendio de Guadalajara en el verano de 2005 fue un momento de reflexión general. Era necesario crear una fuerza estatal efectiva y, así, dos años más tarde, con 700 efectivos en sus filas (procedentes de los tres Ejércitos), comenzaron su labor. La UME lleva cinco años operando en toda España y ya ha intervenido en 189 misiones, siempre a petición de las comunidades autónomas. «Salvo en Haití, que fue el delegado del Gobierno el que solicitó nuestra actuación», puntualiza el comandante Moreno. «Compartimos la misión con los Bomberos de Madrid».
Hoy ya son 3.600 profesionales los que trabajan bajo el escudo de la UME. De éstos, sólo un 5 por ciento son mujeres. Una de ellas trabaja en el JOC Centro de Operaciones Conjuntas. Se encarga de la logística de cada misión. El comandante José Miguel Fernández, que proviene de la división paracaidista, coordina cada decisión. Éste es el corazón operacional de la unidad, «incluso la misión de Haití la organizamos desde aquí», explica Fernández.
Varias pantallas llenan la sala. En el centro: el perímetro del incendio de La Gomera. Cada uno de los militares que trabajan en la sala aporta información al comandante, que decide el devenir de la misión. Florido se ocupa de los datos, «Él es el que nos da una visión más amplia y, gracias a sus cálculos, podemos determinar cuál será el frente más peligro». A su lado, el teniente Guerrero se encarga de las comunicaciones, de que los vehículos de transmisión funcione correctamente y las señales de GPS no se pierdan. Este centro de operaciones está activado las 24 horas del día. «Si hubieras venido el fin de semana pasado verías la sala llena. Teníamos 12 operaciones en curso», asegura el comandante.
Los cinco batallones que la UME tiene distribuidos por toda España –incluidas las Islas Canarias– conocen de antemano, gracias al JOC, muchas de las operaciones a las que van a acudir, ya que en este centro se realizan varios cálculos a partir de los datos que ofrecen varios satélites y pueden hacer simulaciones de cómo podría avanzar el incendio. Una tecnología que comparten con Protección Civil. «A partir de un ‘‘hot spot’’ (punto caliente), y valorando la humedad del suelo, las condiciones orográficas de la zona y la fuerza del viento, elaboramos un mapa del futuro de las llamas. Es muy fiable», afirma Ángela Iglesias, técnico superior de Protección Civil.
Para lograr un equipo eficaz, los militares que forman parte de este cuerpo especial deben superar una serie de pruebas físicas y superar un entrenamiento de siete semanas en el que se les instruye en todos los ámbitos de actuación de la UME: extinción de incendios, rescate acuático y vertical (con cuerdas), sanidad y actuación ante situaciones de nevadas. Deben estar preparados para cualquier contratiempo, por eso reciben instrucción diaria. Realizan turnos de 12 horas. «Cuando entran les pedimos un compromiso de dos años como mínimo». Abandona un porcentaje muy bajo, alrededor de un 10%.
En numerosas ocasiones se les ha echado en cara la falta de cooperación de estas unidades con el resto de grupos que pertenecen a las comunidades autónomas. «Nosotros hacemos lo que nos indican los directores regionales. Además, cada año hacemos ejercicios conjuntos con otras provincias para mejorar la coordinación. En un incendio somos todos iguales. Cuando llegas ves un montón de uniformes diferentes», sostiene el comandante Moreno.
EN PRIMERA PERSONA
Teniente Barona / Participó en la extinción del incendio del Parque de Cabañeros
«Ningún incendio es igual, el fuego es traicionero»
El pasado 11 de agosto, el batallón 1 con base en Torrejón de Ardoz (Madrid) fue movilizado a petición de Castilla- La Mancha. Se había declarado un incendio en Navas de Estena (Ciudad Real), que afectaba al Parque Nacional de Cabañeros. La unidad en la que trabaja el teniente Barona tardó algo más de dos horas en llegar al lugar. «En el primer reconocimiento ibamos cuatro personas. Más tarde, nos encomendaron la labor de control de la cola y del flanco derecho. Trabajamos de noche, durante 12 horas». Sólo estuvieron un día en la zona, aunque «lo normal es que nuestra actuación se alargue uno dos o tres días». Pero siempre están preparados porque, como insiste Barona, «el fuego es traicionero y ninguna intervención es igual».
Fuente: larazon.es

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